Ajedrez Castellon

Club de Ajedrez Círculo Mercantil de Castellón de la Plana

10 razones para enseñar ajedrez en los centros escolares

10 razones para enseñar ajedrez en los centros escolares

Una de las grades preocupaciones de docentes, dirigentes, entrenadores y jugadores de ajedrez ha sido –durante décadas- la relacionada con la posible incorporación del ajedrez como asignatura dentro del pensum de estudios de la escuela elemental. En distintos países del mundo como Argentina, Brasil, Cuba, España, Estados Unidos y Venezuela, este sueño colectivo ha comenzado a convertirse en realidad.

Sin embargo, a cada momento nos asalta un interrogante: ¿Por qué enseñar ajedrez en nuestras escuelas?; cuales son nuestras motivaciones?. ¿Qué respaldo o evidencia científica nos apoya en esta propuesta?

Tal y como señaláramos en la obra “Sistema Instruccional de Ajedrez” (1) el ajedrez, en sus diversas vertientes, tiene un marcado carácter formativo sobre la personalidad de los individuos, en particular en niños y niñas de edad escolar.
Igualmente por la inmensa cantidad de problemas interesantes que puedan ser resueltos con la aplicación de principios elementales como lo son los modelos de mate, por la estética presentada en la demostración de estudios, por las innumerables aplicaciones en situaciones de la vida diaria y por el desarrollo de pensamiento creativo en momentos de incertidumbre, el ajedrez contribuye decisivamente a la modelación de conductas positivas en el ciudadano de hoy. Sintetizando, el ajedrez debe ser incorporado al currículo de la escuela básica o elemental porque el ajedrez:

1º. Tiene una base matemática. La matemática es el lenguaje del método y el pensamiento ordenado; es el instrumento y lenguaje de la ciencia.El ajedrecista comienza a matematizar situaciones desde el mismo momento en que enfrenta la necesidad de revisar y analizar variables, a estudiar todas las respuestas posibles ante un movimiento dado o trabajar con las contestaciones más probables de parte del adversario.

Por ejemplo, la geometría presente en la naturaleza misma del tablero de ajedrez, permite el desarrollo de una intuición especial y la representación de las relaciones entre las figuras del juego y el propio espacio del tablero.Además es importante destacar, la gradual introducción de la idea de demostración presentando al estudiante posiciones para que explore relaciones, regularidades o patrones e intente justificarlas intentando extraer de ellas generalizaciones válidas para otras posiciones similares.

2º Estimula el desarrollo de habilidades cognitivas. Suficiente evidencia de laboratorio y de campo nos señala que entre las mas importantes están: los pensamientos lógico – matemático, critico y creativo, memoria, atención y autoestima; capacidades fundamentales para la evolución ulterior del individuo.

3º Desarrolla el sentido ético. Al ser el ajedrez un juego de reglas, al establecer valores, criterios y normas generales para el desarrollo técnico de la partida, la conducta y actitud del jugador, esta actividad establece una ética de carácter universal.

Por ello, en la edad escolar comprendida entre los 9 y 12 años, cuando en el joven comienza a consolidarse la moral autónoma, el ajedrez da una pauta en el momento propicio para la adquisición de valores morales y el desarrollo del sentido de la justicia.

4º Estimula el desarrollo de la creatividad.Principalmente a partir de la resolución de problemas, demostraciones de estudio, análisis de posiciones y elaboración de planes de juego. Las dificultades presentadas en los más diversas posiciones permiten la aplicación de principios generales, cuya solución no es necesariamente única y que puede ser abordado de múltiples maneras.

5º Permite el establecimiento de transferencias. Debido a su fuerte base matemática y la necesidad permanente de tomar decisiones ante situaciones problémicas dadas sobre el tablero, el ajedrez permite aplicaciones en los más diversos campos del conocimiento humano (psicología, informática, computación, etc.).

Así mismo en la aptitud para la solución de problemas de la vida cotidiana, tan sencillo como el cálculo de costo de materiales, la escogencia de la vía correcta en una encrucijada de varias alternativas, el análisis de un texto literario, la síntesis de una exposición de clase, etc.

6º Es incluido por el placer que nos puede proporcionar. El sentido estético, la belleza de las formas de las figuras, su disposición sobre el tablero, la confluencia o relación entre ellas, la sucesión de los movimientos, las transformaciones de valor y el acecho y la amenaza, producto de las múltiples relaciones establecidas, proporcionan placer al ejecutante y al estudioso, incluso, siglos después de haberse efectuado la partida.

Por otro lado, el espíritu lúdico manifestado a través del disfrute del ajedrez en tanto elemento recreativo, justifica por sí sólo su presencia en el ambiente escolar.

7º Introduce al niño en el estudio de aspectos históricos. La evolución del juego, desde su remoto origen hasta nuestros días; la historia de los campeonatos mundiales, los matches de candidatos, los torneos y eventos más importantes del ajedrez, la creación de la FIDE y su importancia en tanto ente rector del ajedrez mundial, la evolución de una variante particular; las anécdotas y biografía de los pioneros y protagonistas del ajedrez, le permiten al joven estudiante enriquecer su cultura con elementos provenientes de la historia de la civilización.

8º Desarrolla el pensamiento y el espíritu crítico. Al estudiar, por ejemplo, una serie de variantes derivadas de una apertura particular, valorando sus puntos fuertes y débiles, tomando decisiones que se corresponden más con su carácter o que pueda molestar o causar el mayor número de dificultad a su adversario, en el establecimiento de juicios de valor sobre situaciones concretas, juicios que podrá argumentar posteriormente a la luz de la prueba y demostración práctica ante el tablero.

9º Puede ser aplicado como deporte complementario o alternativo. Para aquellos que piensan que la Educación Física no solamente es actividad física; hay otros aspectos no físicos importantes en esta disciplina: autocontrol, sociabilidad, autoestima, expresión, creatividad, relajación, etc.

El ajedrez es un deporte en el cual los participantes parten de las mismas condiciones físicas; no importa la agilidad, altura, la fuerza, etc. Es una alternativa real al deporte y los juegos tradicionales en nuestras escuelas (basket, voleybol, fútbol, etc).

Por otro lado, está el problema de las instalaciones deportivas. El urbanismo atenta contra la creación de espacios abiertos como estadios, canchas y pistas. En este sentido, el ajedrez siendo un juego de mesa, que se practica bajo techo y con pocas exigencias de espacio y materiales, sirve para el desarrollo de deporte alternativo. Igualmente, estando en ambientes cerrados y bajo techo se puede utilizar para paliar los problemas causados por la inclemencia del tiempo.

10º No es una actividad sexista. En su práctica no se evidencian diferencias entre hembras y varones; cada uno, tiene su espacio y oportunidades al igual que los bandos blanco y negro. Aunque carecemos de estadísticas al respecto, no menos del 40 % de los ajedrecistas prácticos pertenecen al sexo femenino.

Adicionalmente podemos señalar que las niñas con edades comprendidas entre los 8 y 12 años, parecen aprender los rudimentos del ajedrez a mayor velocidad que los varones de la misma edad.

No puede ser sexista una actividad en la que la mujer tiene una presencia importante, en torneos masculinos, desde hace más de 70 años con la primera campeona mundial femenina, la rusa Vera Menchik. Inclusive, llegando al caso extraordinario de la GMI Judith Polgar (Hungría), quien ha estado ubicada durante los últimos años entre los 25 mejores ajedrecistas del planeta. No solo eso, sino que obtiene el mayor logro deportivo de una mujer ajedrecista al ganar un match a ocho partidas al ¡campeón mundial!, el GMI Anatoly Kárpov (Match Kárpov: 3 – Polgar: 5, Budapest – Hungría; Junio 1998).

 

Cortesía de Uvencio Blanco

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