En la actualidad cada vez son más los jugadores profesionales y aficionados de ajedrez que se interesan por el poker, principalmente en su versión online. Los ajedrecistas ven en sus habilidades adquiridas sobre el tablero una posible fuente de ingresos a corto plazo sobre el tapete. En este artículo se desgrana el porqué de este interés que, cada vez, aumenta más y más.

A comienzos del siglo XX era frecuente que grandes casinos fueran la sede de los torneos magistrales de ajedrez. De este modo, ciudades tales como Montecarlo San Sebastián organizaban estos eventos, incluyendo entre los participantes a las grandes figuras de la época. Por estos casinos desfilaron ajedrecistas de la talla de CapablancaLasker Alekhine entre muchos otros. Ya en este siglo, el Casino de Barcelona organizó un importante torneo magistral de ajedrez en el participaron destacados jugadores. En este tipo de torneos es frecuente encontrar jugadores de ajedrez en las mesas de poker y blackjack del casino.

Con el boom de Internet, millones de aficionados y profesionales han podido jugar ajedrez online. Este boom sucedió de manera paralela con la eclosión del poker online, lo que ha provocado que muchos ajedrecistas se hayan sentido atraídos por el poker, con la posibilidad de ganar importantes sumas de dinero en relativamente poco tiempo.

Pero, ¿a qué se debe esta atracción? Sin duda, esta atracción se debe, principalmente, a los siguientes factores:

– Facilidad de acceso online a los grandes portales de juego
– Perfil óptimo del aficionado al ajedrez para la práctica habilidosa del poker online
– Campañas de publicidad y bonificaciones de las salas de poker online

A priori, alguien inexperto en la materia podría pensar que el ajedrez y el poker difieren sustancialmente, puesto que en el primero no existe el azar, mientras que en el segundo sí. Pero para matizar esta conjetura, nada mejor que conocer los testimonios de afamados maestros de ajedrez que han utilizado sus conocimientos para la práctica profesional del poker.

De este modo, Dan Harrington, alcanzó el título de maestro de ajedrez, fue campeón mundial de poker en 1995 y atribuía su gran capacidad para concentrarse bajo presión precisamente a sus años de juventud ante el tablero: “En la partida decisiva del World Series, yo era capaz de concentrarme mejor que otros, para buscar las mejores jugadas debido al entrenamiento que tuve con el ajedrez”.

Otros testimonios señalan esta relación entre el ajedrez y poker. “El póquer exige tanta disciplina y enfoque, que es posible ser mejor jugador que la media simplemente teniendo el temperamento correcto, aprendiendo las reglas más simples, y sentándose a jugar”, afirmó la gran maestra estadounidense, Jennifer Shahade en la revista de ajedrez New in Chess

Otro interesante testimonio es el del Gran Maestro estadounidense Gregory Kaidanov, quien comenta: “La razón del éxito en el póquer de muchos ajedrecistas es la aproximación analítica al juego. Los ajedrecistas estamos acostumbrados a buscar siempre la mejor jugada, y a veces nos sorprende encontrarnos con que esto no es tan común entre los jugadores de póquer. Muchos de ellos viven de la descarga de adrenalina que les proporciona una victoria, y con frecuencia su juego descansa sobre su confianza en la suerte o en las supersticiones”.

Uno de los ejemplos más destacados y recientes lo tenemos en el último vencedor del súper torneo de Linares, el GM ruso Alexander Grischuck. El año pasado, mientras participaba en un torneo del circuito europeo de poker, comentaba en una entrevista con el GM Amador Rodríguez, celebrada en el Casino de Barcelona: “Sin duda, el ser profesional de ajedrez me ha ayudado en la práctica profesional del póquer. Pero lo que más destacaría es la paciencia y concentración, cualidades imprescindibles para tener éxito en el póquer“.

Parece claro que el equilibrio entre concentración, paciencia, agresividad, cálculo matemático que requiere el poker y el saber cuál es el momento para aplicar cada una de ellas son aptitudes casi innatas para los jugadores de ajedrez.

 

Deja un comentario