Cuando a los dos adversarios solo les queda uno de los alfiles y cada uno de ellos mueve por casillas de diferente color, se presenta este tema, de gran importancia ya que muy a menudo no resulta bien comprendido.

Los alfiles de diferente color tienen una especial característica y es que no pueden enfrentarse entre sí, y por consiguiente los objetivos de uno no podrán ser defendidos por el otro.

Son muy diferente las circunstancias con alfiles de diferente color, según si la posición es un final, con solo alfiles o muy pocas piezas, o bien se trata de una posición de medio juego, y ello aconseja estudiar ambas circunstancias por separado

Finales de alfiles de distinto color.

Es bien conocida la tendencia de tablas que producen los alfiles de diferente color en el final, donde a menudo, finales con ventaja material no puedan ganarse, especialmente cuando el bando fuerte tiene sus peones colocados en casillas de su propio alfil, lo que posibilita el bloqueo en las casillas contrarias, como muestra el siguiente ejemplo:

A pesar de la gran ventaja de las negras, no tienen ninguna posibilidad de ganar, ya que no podrán romper el bloqueo de las blancas en las casillas negras. El alfil de las negras es una pieza completamente inútil para esta función.

En muchos finales similares, aunque no exista una posición de bloqueo como la que acabamos de ver, es posible salvarse, aun con uno o dos peones de menos. En tal caso es muy importancia la distancia que separa a los peones de ventaja que tiene el bando fuerte. Sirva como ejemplo la siguiente posición: Aquí los peones están separados por solo dos columnas. Las blancas no pueden progresar ya que no pueden avanzar su peón a f4, mientras que si tratan de avanzar el otro peón, llevando su rey a b7, las negras pondrían el suyo en d8 controlando la casilla c7. Tras lo cual se limitarán a mover el alfil en la diagonal que controla en avance de los dos peones.

Sin embargo, si intercambiamos las posiciones del rey y alfil de las negras, observamos que después de 1.f4 Ah4 2.Rd5 las blancas alcanzan la casilla e6 y ganan la partida. El rey negro ha quedado demasiado pasivo en c7. Generalmente el rey debe enfrentar al rey enemigo y el alfil ocuparse de defender a larga distancia.

Cuando los peones están separados por más de dos columnas, la partida se gana en la mayoría de las ocasiones.

Como ejemplo del juego en finales de alfiles de diferente color, veamos la siguiente partida, donde aparecen dos temas muy importantes: la creación de dos peones pasados muy alejados entre sí y las maniobras del rey para romper el bloqueo. La posición jugando correctamente es de tablas, pero ya en su primera jugada las negras cometieron un error:

Euwe – Janowsky Groningen, 1946

1…Ag2? [Lo correcto era 1…Rf5 2.Af8 g6 3.Rd4 Aa8 4.Rc5 Re6 5.Rb6 Rd7 y el rey negro impide el avance del rey adversario. Tras 6.b4 Rc8 7.b5 Rd7 8.Ab4 las negras deben mantenerse a la espera con 8…Rc8! (en cambio sería un error 8…Af3? que permitiría avanzar el rey blanco a través de la casilla a7 mediante 9.a8D! Axa8 10.Ra7 Af3 11.Rb8! Ae4 12.b6 Rc6 13.Ra7 y las blancas ganan.) ] 2.Rf4 Ahora el rey blanco avanza en el flanco de rey. 2…g6 3.g4! La clave de la maniobra ganadora. El peón «h» será vital. 3…hxg4 [3…Aa8 4.gxh5 gxh5 5.Rg5 Af3 6.h4 Rd7 7.b4 Rc7 8.a8D Axa8 9.Rxh5 y las blancas consiguen dos peones muy separados entre sí, lo que les da una fácil victoria.]4.Rxg4 Ah1 [Es inútil 4…Rf6 5.Ad4+; Y si 4…Rd7 5.Rg5 Ae4 6.h4 Rc7 7.a8D
ganando en forma parecida al comentario anterior.] 5.Rg5 Rf7 Esta es la posición que las blancas buscaban. En las próximas jugadas, antes de iniciar el plan decisivo, que consiste en llevar el rey al flanco de dama, mejoran su posición 6.Ad4 Ag2 7.h4 Ah1 8.b4 Ag2 9.b5 Ah1 10.Af6! Una jugada fundamental en el plan ganador. El rey negro no tendrá la casilla e2 cuando quiera ir al flanco de dama. 10…Ag2 [No sirve de nada quitar la casilla f5 al rey blanco, ya que sigue igualmente 10…Ae4 11.h5! gxh5 12.Rf4 seguido de Re5] 11.h5 gxh5 12.Rf5 y ahora el rey blanco se dirige al flanco de dama, mientras que el negro no llega a tiempo, ya que si 12…Re8 13.Rd6.Las negras abandonaron.
1–0

Una idea parecida, con la incursión del rey del bando fuerte para apoyar sus peones pasados, se dió en la siguiente partida:

Topalov,V – Shirov,A Linares, 1998

Las negras tienen dos peones de ventaja, pero están separados solo por dos columnas. Si las blancas logran jugar g3 y llevar su rey al centro, sus posibilidades de entablar serían magníficas, por ello las negras comprenden que deben tomar medidas inmediatas, drásticas, para ganar la partida. 47…Ah3!! Una jugada totalmente inesperada y espectacular. La idea es la siguiente:a) Si las blancas ignoran el alfil, entonces deben primero defender su peón g antes de avanzar el rey, momento que aprovechan las negras para penetrar a través de f5, casilla que precisamente dejó libre el alfil al moverse a h3.b) Si las blancas capturan el alfil en h3, entonces las negras tendrán un tercer peón pasado y sobre todo ganarán más tiempo aún pues las blancas se verán obligadas a capturarlo pronto antes de que sea un elemento definitorio. 48.gxh3 [48.Rf2 Rf5 49.Rf3 Axg2+! 50.Rxg2 Re4–+] 48…Rf5 49.Rf2 Re4! 50.Axf6 [50.Re2 f5–+] 50…d4 amenazando a3 51.Ae7 Rd3! 52.Ac5 Rc4! 53.Ae7 Rb3 Las blancas abandonan pues el rey negro se situará en c2 y después de d3 avanzarán su peón a a3 como cebo para coronar el peón dama.

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