La tenacidad terminó dando sus frutos al búlgaro Veselin Topalov que derrotó al indio Viswanathan Anand en 56 movimientos en la octava partida del Campeonato del Mundo, dotado con 2 millones de euros en premios. El marcador, a falta de cuatro juegos, registra un empate a 4 puntos. Mañana será día de descanso.
Si algo caracteriza el ajedrez de Topalov es la combatividad. Nunca da nada por perdido y lucha hasta la extenuación tanto mental como física, sin importar como sea la posición. Esta forma agresiva de jugar a veces trae disgustos, sobre todo cuando se pierden posiciones ligeramente superiores o igualadas –como le ocurrió en la segunda partida-, pero también reporta satisfacciones. Y hoy era el día de las satisfacciones.
Topalov no consiguió nada en la apertura, pese a plantear la misma línea que empleó en la 3ª y 5ª partida. Anand varió el rumbo del juego en el movimiento y consiguió una posición ligeramente inferior, aunque defendible. El búlgaro, en la jugada 18, realizó una novedad teórica que sin embargo no cambiaba de manera global la valoración posicional. Topalov tenía ventaja de espacio, pero Anand disponía a cambio de la pareja de alfiles. El gran maestro indio jugó con cierto optimismo en el movimiento 22, cuando avanzó el peón de “f”, que finalmente perdió, en vez de cambiar su alfil. A partir de ese momento, el campeón del mundo fue a remolque de su adversario. Pese a esto, la posición era de tablas por la presencia de alfiles de diferente color. Pero con lo que no contaba Anand, cuando ya faltaba poco para el empate, era con un error decisivo (54… Ac6??) que permitía a Topalov romper las defensas y que su rey controlase casillas decisivas para el avance de sus peones. Un varapalo para Anand y un fuerte estímulo para Topalov, que parece menos fatigado y para el que ya quedan en el olvido las dos derrotas que sufrió en la segunda y cuarta partida.

Fuente Marca

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